Intervención de la Embajadora Luz Elena Baños Rivas en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente  sobre Bolivia.

12 de diciembre de 2019

 

 

Muchas gracias, señora Presidenta:

 

Mi delegación toma nota de las presentaciones realizadas, en especial la del Ex Presidente de Bolivia, Jorge Quiroga Ramírez, así como la presentación del Informe final del Análisis de Integridad Electoral en Bolivia. En la OEA son muy bienvenidos los comentarios sobre el machismo y la no reelección.

 

México desea que el pueblo boliviano recupere pronto su democracia y considera importante el trabajo que las fuerzas políticas de ese país emprendieron a fin de acordar un marco legal para las nuevas elecciones, que ayuden a superar la polarización y fortalezcan la cohesión social boliviana.

 

Con la finalidad de escuchar diferentes voces y despejar posibles dudas sobre el trabajo realizado por los funcionarios de la OEA, como ha sido el caso en otras sesiones, mi delegación solicitó que en esta sesión se presentaran los análisis sobre el mismo asunto realizados por instituciones de investigación como el Center for Economic and Policy Research, lo que desafortunadamente no se pudo realizar en esta sesión extraordinaria, sin demérito de que estén hoy dándole seguimiento.

 

Quisiéramos recordar a la membrecía que la vocación democrática de este foro debe ser honrada con la expresión respetuosa de todas las voces y opiniones, pues en la pluralidad se nutre la democracia y el multilateralismo, particularmente cuando se trata de un asunto de la envergadura de lo que aconteció en Bolivia y del delicado precedente que el papel de la OEA ha jugado en el desenvolvimiento de este proceso.

 

México reitera su preocupación por la posibilidad de convertir una herramienta insignia de la OEA, como las Misiones de Observación Electoral, en instrumentos políticos para favorecer a una de las partes y recuerda que nuestra Organización NO tiene facultades para realizar este tipo de atribuciones. Mi país no hubiera formado parte de una Organización que tuviera facultades injerencistas y pretendiera usar la fuerza, o la amenaza del uso de la fuerza, como instrumento para lograrlo, porque va contra nuestros preceptos constitucionales de política exterior.

 

Qué lamentable y trágico que el diálogo, la negociación, la facilitación política, la cooperación para el desarrollo, la cultura de paz y la paz sostenible, herramientas fundamentales de una organización multilateral como la OEA, basada en el Derecho Internacional y en los mejores estándares interamericanos, estén marginadas y sean consideradas secundarias e ineficaces. Sería dramático que las opciones de fuerza y el riesgo del uso de la doble moral, estuvieran ganando espacio en el principal mecanismo de concertación política del hemisferio.

 

México hace un llamado para no permitir una involución en la OEA y para fortalecerla como un espacio multilateral del siglo XXI, incluyente, con prácticas probadamente democráticas, dedicada más al desarrollo integral y a los derechos humanos que a las tentaciones injerencistas y al uso del poder duro como forma de actuación en las relaciones internacionales.

 

En el caso de Bolivia, el Comunicado 2019/320 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, del pasado 10 de diciembre, en el que presenta sus observaciones preliminares tras su visita a Bolivia, y urge una investigación internacional para las graves violaciones de derechos humanos ocurridas en el marco del proceso electoral del pasado 20 de octubre, es muy importante y puede abonar al logro de la paz en ese hermano país.

 

El Informe preliminar dela CIDH presenta en dicho comunicado tiene una especial relevancia por diferentes razones: 1.- Porque escuchó a todas las partes y lo hizo en un momento de polarización en medio de desafíos particulares para cumplir su misión: 2.-Trabajó con las autoridades interinas, de facto, con apertura y respeto; 3.-Rechaza todas las formas de violencia y hace un llamado al diálogo, porque esa condición es fundamental para edificar una democracia sostenible; 4.-Recoge  testimonios muy importantes del periodo post electoral, que son clave para superar la confrontación y favorecer la cohesión social.

 

La dignidad de las personas tiene un valor central en la vida de nuestros pueblos de América y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos es lo más preciado con lo que las personas del hemisferio cuentan para defender su dignidad e integridad cuando no encuentran respuesta y justicia en sus países. Por eso, los Estados miembros de esta Organización debemos valorar altamente su trabajo. Los derechos humanos son base de nuestra vida, de nuestro desarrollo, no solo de la democracia, y debemos defenderlos sin excepción.

 

Los derechos humanos son universales, indivisibles y progresivos, por eso todos los derechos humanos para todas las personas es el objetivo que debe guiar nuestra aspiración en este campo.

 

En este sentido, quiero destacar las palabras del Secretario General en el Consejo Permanente de ayer: “La dignidad del ser humano tiene como principal defensa el más pleno cumplimiento de las garantías de sus derechos fundamentales”. Esperamos que así sea en todos los casos.

 

Siguiendo su tradición de política exterior, desde hace muchos años, mi país ha otorgado asilo a personas de diversas nacionalidades -como ahora lo hace con los bolivianos- que se sienten perseguidos y recuerda que el Estado asilante tiene la prerrogativa de otorgarlo cuando lo considere conveniente, así ha sido antes, así seguirá siendo. Es nuestro derecho hacerlo y así lo defendemos, es nuestro derecho soberano y no está a consideración de otros Estados.

 

Esta tradición nos honra y nos distingue como lo pueden corroborar cientos de ciudadanos de los Estados miembros de la OEA que han tenido a México como su segundo hogar. México ha sido, y se siente orgulloso de seguirlo siendo, un país generoso con quienes se sientan perseguidos por causas políticas, por quienes consideren que por estas razones su vida está en peligro. Qué privilegio tener un país así, qué privilegio trabajar para honrar esta tradición que nos ha permitido salvar vidas y tejer lazos entrañables e indisolubles con otros pueblos de nuestra América. Muy respetables las opiniones en contrario, las escuchamos, aunque no las compartamos.

 

México ha sufrido conquistas, invasiones, pérdida de gran parte de su territorio, guerras civiles, injerencias múltiples, desestabilizaciones externas y ha aprendido a defenderse hasta donde sea posible con sus propias fuerzas, a dar un alto valor a la paz y a valorar a los que luchan por sus ideales políticos, así que seguiremos ejerciendo nuestra prerrogativa soberana de otorgar asilo a quienes juzguemos conveniente.

 

Señora presidenta,

 

Es mi deseo dejar muy claro que México seguirá promoviendo y apoyando la realización de elecciones libres, transparentes y con observación internacional en Bolivia para que este hermano país vuelva a tener un gobierno democrático.

 

De igual forma, México hace un vigoroso llamado a los Estados miembros y al Secretario General para actuar en este foro con apego a los principios rectores de la Carta de la Organización. En nuestra decisión de privilegiar el diálogo como herramienta relevante de la democracia participativa y de no aumentar las desafiantes divisiones en el hemisferio, se cifra la sobrevivencia y el prestigio de esta Organización. Muchas gracias.