Intervención de la Embajadora Luz Elena Baños Rivas en la sesión ordinaria del Consejo Permanente para conmemorar el Día de la Mujer de las Américas

 

 

 Gracias, señor Presidente,

 

México se congratula que celebremos el Día de la Mujer de las Américas y saluda la presencia de la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Interamericana de las Mujeres (CIM), Alejandra Mora, que con su liderazgo fortalece el empoderamiento de las mujeres en el hemisferio.

La creación de la CIM -que México celebra y con la que está muy comprometido- es resultado de los movimientos de mujeres en el hemisferio y es reflejo de una mayor cooperación entre las propias mujeres. Cito las palabras de la primera Presidenta de la CIM en 1928, al referirse a “la necesidad de acción mediante la Conferencia Panamericana, y no por países separados, en la obtención de la igualdad de derechos para las mujeres en todas las repúblicas americanas.”

La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing es el plan más progresista para promover los derechos de las mujeres. Se adoptó en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en septiembre de 1995 en Beijing, por 189 países y tiene como antecedentes, entre otros, la Conferencia Mundial celebrada en México en 1975. Por ello, Francia y México nos hemos comprometido con el lanzamiento del “Foro Generación Igualdad” como un evento internacional para conmemorar el 25º aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, el 7 y 8 de mayo de este año en la Ciudad de México y del 7 al 10 de julio de este año en Francia. Permítame señalar que México se complació en anunciar a la CIM, en su calidad de Secretaría Técnica del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) que la “VIII Conferencia de Estados Parte de dicha Convención Interamericana y su seguimiento” se llevará a cabo en el segundo semestre este año en México para lo cual se ha hecho una importante contribución financiera.

La violencia contra las mujeres en todas sus dolorosas e inaceptables formas, como los feminicidios, es una preocupación muy seria y legítima que requiere urgente atención de gobiernos y sociedad.

Quiero destacar hoy la importancia de los movimientos contemporáneos feministas en Las Américas, de los que reconocemos el valor de sus aportes, abrazamos sus causas, respetamos su lucha y expresamos la mayor empatía con su coraje y compromiso. En este contexto, en su 25º aniversario, recordamos la relevancia de la Convención de Belém do Pará que reconoce que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y la define en las esferas pública y privada.

Señor Presidente,

El principal objetivo del Día de la Mujer de las Américas es estimular nuevas iniciativas y establecer programas de acción orientados a involucrar a las mujeres de manera plena y permanente. Por ello nos congratula que, a iniciativa de Panamá y Costa Rica, se anuncie hoy la presentación de una resolución sobre la “Representación y Participación de las Mujeres en la OEA” que mi país, México, apoya, porque reitera que el empoderamiento de la mujer, su plena e igualitaria participación y su igualdad de oportunidades para ejercer liderazgo son fundamentales para el desarrollo de nuestras sociedades, para reducir la pobreza, promover la prosperidad económica y social y el desarrollo sostenible centrado en las personas, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Para finalizar, permítame señalar que apoyamos ésta y otras iniciativas afines porque se encuentran alineadas con la Política Exterior Feminista de México que fue anunciada en la pasada Asamblea General de Naciones Unidas por el Canciller de México, Marcelo Ebrard y ratificada en la Reunión Anual de Embajadores y Cónsules llevada a cabo el pasado enero, en la Ciudad de México.

En consonancia con la agenda de igualdad de género y no discriminación, la política exterior feminista de México está fundada en un conjunto de principios que buscan impulsar las acciones gubernamentales necesarias para reducir y eliminar las diferencias estructurales, las brechas y desigualdades de género, con el fin de construir una sociedad más justa y próspera. Esta estrategia se desarrollará a lo largo del periodo 2020-2024 y está conformada por varios ejes y acciones específicas.

Con estas acciones México se convierte en el primer país de América Latina en adoptar una política exterior feminista reafirmando la importancia de la igualdad de género para el desarrollo de sociedades justas, pacíficas e incluyentes.

Las mujeres somos la mitad de la población del planeta. Buscar el pleno goce de nuestros derechos es un acto mínimo de justicia, un elemento básico de gobernanza y gobernabilidad, una exigencia impostergable de la vida democrática. La OEA debe ya ponerse a la vanguardia de una efectiva política feminista que logre la igualdad sustantiva. Es tarea de los Estados miembros lograrlo y hacerla sostenible.

Muchas gracias, señor Presidente.